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Enews octubre 2019

ENTREVISTA: Andrés Pérez, Secretario Ejecutivo Educación Media Técnico-Profesional

“Tenemos el desafío de posicionar la Formación Técnico-Profesional como una opción real y de excelencia”

¿Cuál es la importancia que tiene el fortalecimiento del área TP en el país de cara a una era donde la automatización parece entrar con fuerza?

La Formación Técnico-Profesional es clave para enfrentar los desafíos de productividad y desarrollo que tiene nuestro país, por eso en la agenda de gobierno del presidente Piñera es prioridad, a través de su plan de modernización TP. Este impulso ha sido fundamental para involucrar a los actores del sistema TP no sólo en el diagnóstico, sino que hacernos todos parte de la solución.

Esto planteó la necesidad de crear un cronograma de corto y mediano plazo para trabajar en cuatro focos importantes: apoyo al 100% de los liceos de Educación Media TP que están categorizados como Insuficiente según la Agencia de Calidad; la creación de redes Futuro Técnico en cada una de las regiones de nuestro país, incluyendo la red dual, en la que participa Chile Dual junto a Telefónica y Sofofa, y que ya ha dado importantes señales sobre cómo avanzar para mejorar la vinculación de los establecimientos y las empresas. En tercer lugar, la implementación del primer acuerdo de articulación de especialidades con carreras de la Educación Superior TP. Finalmente, estamos potenciando la estrategia de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), lo que se ha hecho promoviendo la formación docente mediante pasantías en el extranjero en TKNIKA, país Vasco, a través del programa Técnicos para Chile, a lo que estamos sumando un programa este año de dos cursos certificados por el CPEIP, para 50 docentes y directivos, para incorporar metodologías activo-participativas innovadoras, para ser aplicadas en las salas de clases.

Si tenemos una Educación TP robusta, de calidad, articulada, los caminos de vida de los jóvenes se despejan y aclaran. El ingreso inmediato al mundo del trabajo (con ocupaciones productivas y rentables) se transforma en una opción real; y el acceso a la Educación Superior se suma como la alternativa preferida por los jóvenes para seguir profundizando los conocimientos adquiridos en la Educación Media. También se da mucho hoy en día la combinación del trabajo y el estudio. Uno de los valores de la Educación TP es que permite ir adecuándose a los cambios que traen las nuevas tecnologías y formas de trabajo.

¿Cómo se puede dar continuidad a esta gestión una vez que termine este periodo presidencial? ¿Es posible garantizar un fortalecimiento del área TP a largo plazo?

Mi sensación es que los que trabajamos en la Educación TP siempre hemos puesto las necesidades de los estudiantes por sobre cualquier contingencia, sobre todo al saber que provienen de los sectores más vulnerables. Es a ellos a quienes hemos prometido una formación que les abrirá más puertas y dará más oportunidades, y es a ellos a quienes debemos responder. Estamos implementando el Marco de Cualificaciones TP, esfuerzo transversal que viene de 2016. Siempre he creído y visto que en el sector Técnico-Profesional hay más consensos que unen, que diferencias que separan, y es una voz común la necesidad de mejorar la calidad de la formación que reciben nuestros estudiantes. Todos tenemos el desafío de posicionar al Técnico-Profesional como una opción que le entregue a miles de jóvenes que eligen ser TP oportunidades reales de desarrollar sus proyectos de vida. Ése es nuestro foco y seguiremos trabajando con muchas ganas para generar los cambios que se necesitan.

Una de las áreas más importantes en la formación Técnico Profesional yace en la articulación con el sector productivo, donde coexisten todo tipo de empresas. ¿Qué trabajo se está realizando a nivel de gobierno en pos de promover esta articulación?

El primer punto de la agenda de modernización TP es la articulación entre la Educación Media, Educación Superior TP y el sector productivo. Las empresas también son protagonistas del desafío de mejorar la calidad de la Formación Técnico-Profesional. Es en la empresa en donde las habilidades aprendidas se llevan a la práctica, y la Educación TP es aprender haciendo. Sabemos que la articulación efectiva del sistema TP lleva al “win-win”, es decir, los liceos que cumplen su promesa de calidad y las empresas mejoran su productividad, reducen costos de selección y ganan en competitividad. Tanto las redes regionales como la red dual Futuro Técnico son dos instancias de articulación efectiva en donde actores e instituciones comenzamos a encajar intereses. Un solo ejemplo concreto, junto a Corfo, a través del E+BIM, estamos facilitando la innovación en esta metodología (BIM) y acercando las especialidades del mundo de la Construcción a las empresas, mediante prácticas profesionales.

La pertinencia curricular es de fundamental importancia a la hora de preparar los futuros técnicos. Ante los cambios curriculares y el cambiante mercado laboral ¿Cómo se aborda esta pertinencia desde la secretaría?

Si queremos mejorar la calidad de la formación técnica debemos entregar a todos los estudiantes la posibilidad de aprender lo esencial para enfrentar el futuro luego del liceo. Un técnico-profesional de excelencia posee una sólida formación en la especialidad y también en temas generales (lenguaje, inglés, ciencias, matemáticas, entre otros), es integral, sabe trabajar en equipo, se sabe comunicar y adquirir un rol, esas habilidades también son adquiridas en las empresas. Pensar que el sector productivo sólo aporta una práctica o puesto de trabajo para una ocupación determinada es lo mismo que considerar a la Educación Media como un nivel formativo terminal. Hemos trabajado desde fines del año pasado en potenciar los programas duales en las regiones del centro del país, alcanzando a 79 liceos, y el próximo año ampliaremos la cobertura al 100% de los liceos duales del país; además, las redes territoriales podrán facilitar el acceso a espacios formativos diversos. Estamos explorando una modernización de la normativa que facilite a los liceos, administrativamente, la alternancia, en las empresas y la Educación Superior. La Formación TP es flexible y dinámica, y puede desarrollarse en un espacio diverso en donde todas las instancias formativo-laborales aportan; es la forma de aprendizaje que está más conectada con las necesidades del mundo de hoy y del futuro.

Si continuamos con este apoyo a la EMTP, ¿qué podemos esperar para el futuro del país en términos de crecimiento económico?

Tengo la convicción de que seremos un país desarrollado cuando mejoremos la calidad de la educación que entregan todos nuestros colegios, no sólo los TP, formando jóvenes que se integren al mundo laboral a futuro bien preparados. Las empresas, por otro lado, necesitan trabajadores con las competencias necesarias para los desafíos que enfrentan. Chile gana si es que los jóvenes llegan a puestos de trabajo bien remunerados y las empresas cuentan con el capital humano necesario. Los técnico-profesionales son la fuerza que mueve a Chile, y estamos todos convocados a hacer más próspero nuestro país. Chile necesita más y mejores técnicos, y hoy estamos atendiendo ese llamado a través de acciones concretas.